La defensa no estaba de acuerdo con la traducción que una de las intérpretes ha realizado de una pantacta de los actos por los que Otegi y otros dos dirigentes de Batasuna están siendo juzgados.
El ex portavoz de Batasuna rechaza condenar la violencia, mantiene una huelga de hambre y lanza un alegato a favor de una «solución pacífica y democrática».