Tiene agradecimientos para todos, para la prensa, para Zapatero, para la Justicia, y sobre todo, para el armador, al que conoce desde niño y que le confió el «Alakrana»
Solicita una pieza separada secreta sobre «los comisionistas intervinientes en la liberación, así como a los bufetes de abogados con sede en Londres y otros países europeos».
La mayor condena ha recaído en el propietario del barco, Manuel Mejuto, que ostentaba la «jefatura» de la organización delictiva que trató de introducir en España casi ocho toneladas de cocaína en el 2003.