La tenista más joven de la historia en disputar el cuadro final del Abierto de Australia consiguió llevarse una decisiva muerte súbita en la primera manga
Bruno Bello, hermano del joven coruñés muerto en el país asiático a manos de la policía, niega que tuviera cualquier vínculo con la droga, y pide a las autoridades de aquel país «humanidad y caridad cristiana» para que les entreguen su cuerpo