Grupos de manifestantes pacíficos se interpusieron entre los violentos y la policía para evitar enfrentamientos, en la noche más tranquila desde que comenzó el conflicto
Dos policías gallegos, entre los heridos en la batalla campal de Barcelona. El más grave sufre una fractura de la base del cráneo por el impacto de un adoquín en la cabeza. El otro, un agente coruñés tiene el húmero roto