En las gradas del Ara Solis durante el encuentro que enfrentó a la peña de los Rapacollóns y los exjugadores con el actual equipo de la SD Fisterra, había unas 200 personas
Veinte años después de su despedida, el astro brasileño sigue presumiendo de sentimiento blanquiazul y de cariño hacia una ciudad que se lo dio todo en la vida