Vendedores del mercado de Boiro aceptan con recelo la ubicación de la carpa temporal
Las autoridades locales apuntaron la posibilidad de abrir la plaza de abastos por las tardes en cuanto concluyan las obras Los vendedores del mercado municipal de abastos de Boiro conocieron ayer detalles de lo que será su inminente traslado a una carpa provisional, que se instalará sobre las pistas deportivas que hay detrás del inmueble que ahora ocupan. Los comerciantes pusieron ciertos reparos al emplazamiento elegido para ejercer su actividad, pues temen que las obras de reforma dificulten el acceso de los vecinos a los puestos. El alcalde, Jesús Alonso, garantizó que no, que el edificio estará vallado y que, además, se habilitará una calle para entrar en el recinto. El «estado de excepción» se prolongará por un período de diez meses a partir de enero.
E. A.