Alrededor de setecientos escolares barbanzanos utilizan el servicio de comedor, que incluyen muy pocos centros educativos de la zona La comida caliente en el plato sigue esperando en casa al mediodía a la mayoría de los niños escolarizados en los centros educativos de la zona. De los cuarenta colegios que imparten clases de educación infantil y primaria, no llegan a diez los que ofrecen el servicio de comedor. De estos, sólo dos son públicos, por lo que, en el resto, privados o concertados, los padres tienen que pagar entre las siete y las trece mil pesetas (78,13 euros) mensuales para que sus hijos dispongan de dos platos y postre a la hora del almuerzo. Por lo general, los usuarios son críos que no regresan al domicilio porque residen lejos de la escuela.
MARÍA J. MIYARES