Investigadores de la escuela de Enxeñaría del Campus de Lugo validan el uso de este producto marino como fertilizante y bioestimulante de diversos cultivos y lo consideran una alternativa viable para la agricultura ecológica
Su gerente, Alfonso Pérez, acaba de abrir un nuevo local junto al campus. «Conocemos el proceso de transformación de los productos de principio a fin y cómo funciona el mercado, esa es nuestra fortaleza», dice