María y Pachín soltaron amarras en el 2011. La pareja lo dejó todo, cruzó el Atlántico y se enamoró del «Caribe europeo». Allí vivieron cinco años en su barco hasta que su trabajo como artesanos y reparadores de velas hizo necesario disponer de un espacio en tierra
El Puerto confía en la labor comercial de los operadores de Vilagarcía mientras prepara la tercera fase del trazado, que discurrirá por el interior de su recinto