Abogada especializada en derecho tributario, le picó el gusanillo de la gestión. Organizar equipos es lo suyo. Ahora se encarga de proporcionar tiempo a sus empleados en la firma Caamaño, Concheiro & Seoane. Las nuevas tecnologías son su gran aliado, y la empatía una de sus principales cualidades. «Soy la misma persona que antes de ser jefa», dice.