La crisis económica, los altos precios del coche eléctrico y la incertidumbre sobre qué tipo de motorización elegir están impulsando el automóvil por suscripción. La propuesta de Lynk & Co cada vez cuenta con más seguidores y en Galicia la marca tiene uno de sus siete centros de distribución en España.
La multinacional condiciona vital para la planta gallega y la adjudicación de un nuevo modelo a las ayudas que reciba. El sector ve una amenaza en la falta de acceso al PERTE para acometer las nuevas inversiones