Después de meses de desesperación e invierno, marineros, patrones, armadores y percebeiros se enfrentan con valor a un futuro incierto en el que esperan que por fin salga el sol
Las lonjas de Portosín y Ribeira facturaron en los últimos cinco meses cuatro millones menos que hace un año; Muros, otra rula fuerte, también perdió fuelle en el crudo invierno