Después de dar a luz, Silvia sufrió una brutal subida de tensión que estuvo a punto de costarle la vida. Las secuelas le impiden atender a su propia hija
Julio Rodríguez lamenta que el trágico desenlace de su hermano y el camionero que acudió a auxiliarle se repitiera el miércoles en Vigo. «Son ya tres muertes, deberían tomar medidas»