Los sacrificios clandestinos de bovino se acaban en la zona por la nueva normativa
LA CRISIS DE LAS «VACAS LOCAS» El deber de aplicar una directiva europea obliga a los ganaderos a hacer uso de los mataderos para el autoconsumo Las matanzas clandestinas y particulares de bovino están abocadas a su desaparición, y con ellas una práctica que se ha mantenido en la zona rural durante décadas. El motivo es la aplicación de una directiva europea que intenta atajar, con esta y más medidas, los posibles riesgos de contagio derivados del mal de las «vacas locas». De hecho, las oficinas de Extensión Agraria conceden ahora la baja del animal sacrificado al presentar el certificado del matadero. En ellos ha descendido el trabajo con las carnicerías, pero aumentó con particulares para autoconsumo, especialmente en el área de Soneira y Fisterra.
S.GARRIDO / M.SIMÓN