Cuando los fareros guían a camioneros
El chófer alemán que se quedó atascado en los acantilados de Candieira dejó el faro tras una semana de turismo obligado Miguel conoce el secreto de las señales en la oscuridad. Se preparó para que los barcos rehúyan los acantilados de Cedeira, pero no para hacer algo parecido con audaces camioneros alemanes como Mandy, que buscaba la ruta hacia San Sebastián y terminó con su camión atascado en el lugar más parecido al fin del mundo. El farero y su familia se despidieron ayer del amigo alemán, después de haberle regalado su hospitalidad durante una semana. «Mandy se fue triste», decía Miguel. Y ligero de equipaje. Ni con plátanos, su carga habitual, ni con guías telefónicas, la mercancía que le llevó a la vía muerta de Punta Candieira.