Primero se señaló a las novelas baratas, luego al cine, el rock, la tele, los videojuegos o el móvil, y ahora las redes sociales y la IA. Los hábitos y entretenimientos de los jóvenes siempre han ocupado un lugar central en el debate sobre su rendimiento. Desde que España participó en PISA por primera vez, en el 2000, sus oscilantes resultados han alimentado una discusión mucho más antigua. La hemeroteca de La Voz permite seguir su rastro durante más de un siglo
Jesús Flores