Las oposiciones de Educación transcurrieron sin incidencias, aunque hubo quejas sobre que los tribunales fijen el tiempo de las pruebas, diferente en cada ciudad
15.000 opositores con un obejtivo: conseguir una de las 1.112 plazas convocadas por la Consellería de Educación. Es decir, 13 aspirantes por cada plaza. Profesores e inspectores comenzaron las pruebas que pueden condicionar su futuro.