La estabilidad en la incidencia, la caída de la presión hospitalaria y el descenso de la mortalidad por coronavirus son puntos a favor para avanzar en la apertura. Preocupa sin embargo los incrementos puntuales en la transmisión, la incerteza en la vacunación, la cepa británica y la cuarta ola
El suministro entre abril y junio asciende así a 250 millones de dosis. Bruselas negocia otros 1.800 millones para el 2022 y el 2023. Según el diario italiano «La Stampa», su idea es centrarse en esta fórmula y en la de Moderna, y no renovar los contratos con AstraZeneca y Janssen