Protestas contra el nuevo presidente en São Paulo

Brasil, una crisis lastrada por la corrupción y las religiones

El culebrón político brasileño, que tiene como estrella a Dilma Rousseff, la primera mujer que llegó a la presidencia de uno de los países más conservadores de América Latina, alcanzó en la madrugada del pasado jueves su momento más álgido: la aprobación de su impeachment, o lo que es lo mismo, la apertura de un juicio político para definir sus responsabilidades en el maquillaje de las cuentas públicas para camuflar su déficit con fines electorales.

«Esto supondrá un antes y un después en Brasil».Manifestación en apoyo de la presidenta suspendida, Dilma Rousseff

«Esto supondrá un antes y un después en Brasil»

Deni Ney Araújo da Silva es un brasiseño afincado en Galicia, donde lleva viviendo 35 años. Cree que la destitución de Dilma Rousseff es un acto de democracia y que supondrá un cambio importante en la gestión que el país hace de la corrupción