El 8 de junio de 1913 eran trasladados al mausoleo de la Cruz Roja en Pereiró los restos de los soldados fallecidos en Vigo en 1898 tras su regreso de la guerra en las Antillas
Algunos son animales protegidos, cuya comercialización es ilegal, otros no son comestibles y los restantes que si se pueden comer no son económicamente rentables.
El camposanto fue construido casi 40 años después, en 1898, cuando Francia ya se había hecho con la colonia de Indochina y quiso agradecer la lucha de los soldados pioneros que abrieron el camino de la conquista.