Casi un año ha pasado desde la última grave lesión de un jugador gallego contra una valla en un campo de fútbol y apenas se ha solucionado el riesgo en Galicia, a pesar de la normativa existente
El atacante ourensano se suma al filial blanquiazul después de su ciclo en La Fábrica. «Busco ser feliz. Si no juego no soy feliz y la mejor solución era esto», afirma el jugador ourensano, de 18 años
El club exige revisar su contrato al uruguayo, con un salario desorbitado ya en Primera, zarandeado por la inestabilidad del mercado y ahora por la pandemia