A los radares fijos instalados en la red viaria y a los móviles de los coches patrulla, Tráfico suma ahora 300 motos para la Guardia Civil que están adaptadas para llevar equipos portátiles de radar y kits para hacer pruebas de alcohol y drogas.
Fernández Costas, antiguo subalterno de Sito Miñanco, salió a la ventana con un arma al comprobar que el vehículo de los agentes estaba estacionado bajo su vivienda.