Fue acusado el pasado 21 de agosto de liderar una red de defraudación fiscal denominada La Línea que cobraba sobornos a empresarios para evadir impuestos aduaneros
Su renuncia es consecuencia de la presión popular tras la desarticulación de una red criminal, presuntamente liderada por su secretario privado, que operaba en la oficina recaudadora