Las primeras teorías apuntan a que el argentino se impuso desde la primera votación porque concitó el apoyo de reformistas, progresistas, el «lobby» americano y pesos pesados del cónclave
El jesuita fue el segundo cardenal, después de Benedicto XVI, con más votos en el cónclave del 2005. Durante aquella elección, el argentino pidió a los purpurados que no le siguiesen votando porque no se sentía preparado para el pontificado. Su avanzada edad tampoco jugaba esta vez a su favor
El nuevo pontífice de la Iglesia Católica visitará al papa emérito, Benedicto XVI, el próximo jueves. El jesuita argentino, de 76 años, no estaba entre los favoritos en este cónclave, ya había sido el segundo más votado en el 2005