Escombros, restos de muebles viejos y algún que otro producto altamente contaminante e inflamable en caso de incendio se acumulan en una finca situada en esta localidad de la zona rural de la capital asturiana
Ardieron casi 6.800 hectáreas, un tercio de la media anual del decenio anterior, que roza las 19.800; del 2013 al 2022 se quemó el equivalente al 15 % de la superficie de Galicia
Según el Servicio de Emergencias del Principado, el cuerpo de rescate también actuó un promedio de cinco veces diarias para proceder a la retirada de elementos peligrosos