Las autoridades ucranianas lo dan por controlado. Más de 400 bomberos están trabajando en la zona para completar la extinción, a la que ha contribuido la reciente lluvia caída en la zona.
El plan de emergencias de Vigo prevé todo tipo de catrástrofes. El coronavirus, sin embargo, pilló con el pie cambiado al Concello, igual que al resto de las administraciones