Es el Estado el que asume los costes por daños a edificios religiosos desde 1905, aunque si se demuestra que el accidente se debió a una imprudencia en las obras las compañías también deberán ofrecer una compensación
Andamios, mallas, plásticos... Materiales que se mezclan con la Historia. Las obras siempre traen cierto peligro, así que son vitales unos cuidadosos estudios para evitar una tragedia. De hecho la catedral de Santiago ha sufrido ya tres incendios.
Irene Nogueira y José Taboada, que trabajaron durante cincuenta años en la iglesia hermanada con la catedral de París, lamentan los daños causados por el incendio
Bomberos asturianos colaboraron en 1966 en la extinción de las llamas que quemaron la cubierta del templo. El fuego sirvió para establecer unas pautas de actuación en edificios de gran valor histórico