Las víctimas adelantaban 1.200 euros y al llegar a la vivienda descubrían que ya estaba ocupada. El dinero iba a cuentas corrientes de terceras personas.
El creador de Internet, Tim Berners-Lee, hace un llamamiento para salvarla en la era del descrédito y las falsas noticias y pide un contrato que garantice la privacidad