Camacho reparte juego

«Se merecen un premio, y ante Sudáfrica lo van a recibir, quiero que jueguen todos porque el Mundial es un acontecimiento único». José Antonio Camacho se refería a los suplentes, a los que apenas han entrado en los dos primeros encuentros y a los que no han disfrutado hasta ahora de un minuto en el Mundial.

España encuentra su veneno

La abundancia inquieta a José Antonio Camacho e ilusiona a la afición española. Acostumbrado a trabajar con equipos limitados, el seleccionador parece incómodo ante el caudal ofensivo de Diego Tristán, Raúl y Valerón. Su crispación aumenta al mismo tiempo que reúne un tridente al nivel de las mejores selecciones del mundo. En los últimos Mundiales, el equipo nunca antes contó con jugadores tan desequilibrantes. La escasez de veneno rojo se achacaba al excesivo protagonismo de los delanteros extranjeros en la Liga de las Estrellas. Quizás por el miedo a un fracaso, el técnico de Cieza cambió ahora de coartada, y habla del déficit de centrales.

El capitán español pone paz

El capitán de la selección española, Fernando Hierro, acabó ayer con la polémica desatada tras el enfrentamiento de José Antonio Camacho con los enviados especiales de la prensa española. Hierro había anunciado que comparecería ante los medios de comunicación para explicar lo que pensaba sobre la situación creada por las polémicas declaraciones del seleccionador, en las que éste acusaba a algunos de periodistas de acudir a Corea «a joder y a tocar los cojones».