29 nov 2001
Justicia exprés
ALBERTO MAHÍA CRÓNICA Cada diez minutos, un denunciante y un denunciado dirimen sus pleitos en los juicios de faltas Ramona descolgó el teléfono y una voz femenina le dedicó una rima: «Ramona pechugona, no tiene pelos en la ...». Dice que la poeta es una vieja amiga, a la que sentó ayer en el banquillo de los acusados por una falta de vejación injusta. Otro caso: Rubén imputa a su jefe una falta de lesiones. Dice que le soltó una colleja por tirar una herramienta al suelo. Pleitos semejantes se airean a diario en los juicios de faltas, donde denunciante y denunciado tienen diez minutos para tirarse los trastos ante un juez.