El área de estacionamiento de A Malata, en Ferrol, está a rebosar y reúne perfiles muy diversos. Desde jubilados hasta familias con niños, pasando por surfistas nómadas anclados al ordenador
Una vez trascendió la primera denuncia en 2021, interpuesta ante el tribunal diocesano de Mallorca, «se ordenó su salida inmediata» a una comunidad de la compañía en la que permanece aislado