Fernando Alonso, tras la segunda etapa del Dakar

Al servicio de su majestad

Elegante, exquisito y silencioso. Así era el Mercedes 300. Nacido en 1951, definía el concepto «Grand Mercedes», término que reunía lo máximo en refinamiento automotriz. Supuso, tras la Segunda Guerra Mundial, la continuación de los automóviles como imagen de distinción. Una pieza muy exclusiva.