Los restos pertenecen al marinero Thomas Welsby Clark, un joven de la ciudad australiana de Brisbane que se cree que fue el único tripulante que logró escapar del hundimiento del barco HMAS Sydney en un combate con los alemanes en 1941
La embarcación acabó a 50 metros de profundidad después de una inundación no se sabe si en la máquina o en la bodega de proa y se salvaron sus tres tripulantes