Su capacidad de cálculo multiplicará por diez la del supercomputador más rápido de la actualidad. Albergará «un océano de chips de Nvidia», con cientos de miles de procesadores gráficos interconectados, y la segunda mayor planta de refrigeración líquida el mundo.
La víspera de entrar en vigor las tasas del 30 % a China, trasciende que Nvidia y AMD ceden a EE.UU. el 15 % de los ingresos por la venta de chips a ese país