La propiedad incluye el pazo de piedra, con dos plantas, cada una de ellas de unos 400 metros cuadrados, y la finca que lo rodea. Estaba a la venta en 2014 por 375.000 euros
A Coruña descarta volver a este herbicida para eliminar las malas hierbas y en otras localidades gallegas optan por la limpieza manual, el calor e incluso una mezcla de aceites