El alcalde vigués negó haber defendido que se diera prioridad a los parados locales argumentando que «yo no puedo obligarles ya que sería un delito. Aunque masivamente son de Vigo, son las empresas las que lo deciden»
Gastan 300.000 euros en un centro en Vila de Cruces para promover la especie, pero los productores no tienen facilidades para hacer rentable su explotación