Contactaba con sus víctimas, se «ganaba su confianza» y les pedía imágenes de contenido sexual usando como excusa una «compensación» por una mala partida
El caco, de 48 años, cayó al suelo y su cómplice, una mujer de 49, lo ayudó a levantarse para huir. Ambos fueron detenidos en un local comercial en el que intentaron esconderse