Su padre declaró en el juicio del Alvia que, diez años después, aún tiene que quitarle de la cabeza la idea del suicidio. Yago, que entonces tenía 11 años, formaba parte de la familia que se iba a bajar del tren en Pontedeume y que motivó la llamada del interventor al maquinista
Belén Pardo y Enrique Hermida, dos profesionales con más de veinte años de experiencia en el sector regentan el local, con menú del día, raciones y una tienda de productos delicatesen
Tras hacer dos ciclos y un máster en el CIFP Fraga do Eume, Daniel Labarta cursa ahora un programa Dual de Aloxamentos que lo ha llevado al Parador de Málaga