Los rematantes secundan el paro ante la imposibilidad de trasladar la madera a las fábricas, por presión de los piquetes y por el impacto del alza de los combustibles
Camiones retenidos en las carreteras o pinchados; los ánimos están muy caldeados: el sector pesquero también tiene el gasóil "por las nubes" y encima pierde las ventas
«Non hai transporte, non temos como sacar o peixe», resumen en los puertos de Celeiro y Burela, que por segundo día suspendieron las subastas de pescado