Jennifer Soares llegó de Brasil hace veinte años para intentar mandar dinero a casa, convertida ya en mujer. Con ayuda, ha logrado dar un giro radical a su vida
Dos tercios de estas mujeres son explotadas sexualmente y el resto, esclavizadas en casas, campos o talleres, obligadas a pedir en la calle o forzadas a casarse
La marcó el caso de una cirujana venezolana que suplicaba no acabar en la prostitución o las personas sin papeles a los que contratan en negro y luego no les pagan
Tiene tres obsesiones: las personas mayores, las mujeres y el cambio climático. Y sobre estos ejes debuta como directora con un corto documental. «En todos mis personajes siempre hay una parte de las mujeres gallegas con las que me he criado», dice
El texto socialista propugna castigar el proxenetismo y a los clientes con multas y penas de prisión. La propuesta de la CUP pretendía proteger a las mujeres que ejercen la prostitución libremente.