El padre de Francisco la fundó en 1966, ahora su cuñado y su hijo innovan en una empresa que produce 25 millones de tapones al año para el sector vinícola
En esta denominación de origen el éxito que sus vinos están consiguiendo en los certámenes internacionales hace más necesario que nunca poner a producir todas esas microparcelas que el paso del tiempo ha dejado sin dueño y en el olvido