La pieza sustraída contenía 33 dibujos y por el momento se ignora la fecha en la que se produjo el robo, descubierto hoy por los trabajadores del museo.
Los sensores de velocidad de los Airbus A330 y A340 son considerados como una de las posibles causas del accidente que se produjo en aguas del Atlántico.
La Marina brasileña se ha ocupado del rescate de nueve de los cuerpos, mientras que los otros ocho han sido recuperados por la fragata francesa Ventôse.
La presencia de una mancha de carburante en el Atlántico en la zona donde desapareció el avión permite establecer la «hipótesis» de que «es improbable» que el aparato haya explotado.