La prioridad es vaciar los tanques, con cien toneladas de carburante, para evitar cualquier derrame. La tripulación, de la India, Birmania y Ucrania, sigue dentro, sin peligro. La naviera ha contratado buzos para evaluar el estado del quimiquero
Desde la ría de Ares, un punto clave para que fondeen los mercantes, decenas de personas siguieron de madrugada los intentos por desencallar el quimiquero. Fueron un fiasco
Un incendio en la chimenea y un fallo en la máquina hicieron que el buque acabase encima de las rocas. El próximo intento para sacarlo será a partir de las 14.00 horas, con la pleamar. Cientos de curiosos se interesaron por las maniobras