Sevilla despidió dolida e indignada a Antonio Muñoz Cariñanos, pese a la detención de sus dos asesinos Sevilla entera vivió ayer una de las jornadas más duras que recuerda la ciudad, una urbe dolida e indignada por el asesinato del coronel médico Antonio Muñoz Cariñanos, que también saborea la amarga victoria de tener a los dos asesinos tras las rejas. La despedida al doctor, a su doctor, movilizó a políticos, folclóricas y militares, junto a pacientes y personas de toda índole que le rindieron homenaje. Su familia sintió el calor del pueblo, de decenas de miles de personas, como sólo ocurre en la capital hispalense.
J.L.A. Colpisa