José Juan de Blas, la cuarta generación de la familia al frente de la confitería, se considera guardián de una marca de calidad y vive en el centro del debate entre tradición e innovación
? Nacieron como una alternativa al impersonal y desfasado suvenir ? El resultado de su trabajo son artículos que enamoran al público gallego, encantado de presumir de sus valores culturales