El presidente turco califica de «regalo de Dios» un golpe que le permitirá limpiar el Ejército y purga la judicatura, con la destitución de 2.745 jueces y la detención de diez magistrados
Los seguidores de Gülen llevan años denunciando la corrupción y el autoritarismo de Erdogan y es posible que este, simplemente, quiera sacar partido de la situación para acabar con ellos