Parque rico, parque pobre
La falta de ayudas impide a muchos municipios aplicar la norma en sus instalaciones infantiles En los concellos de la comarca, el nivel de cumplimiento de la normativa es muy desigual. El problema suele radicar en cuestiones meramente económicas. Poner en marcha las exigencias de esta reglamentación de la Unión Europea es muy costoso, y los ayuntamientos, sobre todo los más pequeños, no pueden afrontar simultáneamente todas las reformas. La falta de ayudas destinadas a este tipo de actuaciones en los recintos de ocio infantil impide que muchos municipios puedan adaptarse a la norma comunitaria. Por ello, la opción más frecuente es aguantar con los parques antiguos hasta que se hace imprescindible su remodelación. En este caso, se sustituyen las atracciones existentes por los juegos reglamentarios.