Las «vacas locas» causan una grave caída de precios y ventas en un tenso mercado de Amio
Un ganadero de Paiosaco asegura que vendió un ternero por mil pesetas para no tener que mantenerlo Los tratantes tenían ayer todo el espacio que quisieran para colocar sus reses en la zona de venta del Mercado Nacional de Amio (Santiago). No había problemas para atarlas a las barandillas como otros días. Lo que faltaban eran compradores dispuestos a pagar buen precio. En medio de un ambiente de cierta crispación, el número de vacas se redujo a un tercio del habitual en anteriores mercados y el de terneros para sacrificio, a la mitad. Los precios bajaron en torno a un 40%. Tanto que Alejandro Otero, de Paiosaco (Laracha), aseguró haber vendido un ternero de recría por mil pesetas, para no perder dinero manteniéndolo en casa.
ANXO LUGILDE