El administrador de GEA considera que, a pesar de la ruina financiera, ninguna empresa tiene el nombre y la técnica de la firma viguesa El administrador judicial del Grupo de Empresas Álvarez (GEA), Manuel Somoza, mostró ayer su convencimiento de que, una vez enterrada esta firma cerámica viguesa, la SAL Alfares que quiere poner en marcha un grupo de 320 trabajadores es la «única salida posible». Somoza justificó su apoyo al decir que «aunque el proyecto de GEA es ya una completa ruina financiera y su situación es irreversible, ninguna empresa del sector «tiene la técnica, los conocimientos, los trabajadores, el nombre o la maquinaria como esta». Por otra parte, responsables de la nueva SAL creen que en su primer año podrán facturar 12 millones de euros.
L.C. SAAVEDRA