06 nov 2001
«No quiero verme como un monstruo»
La joven agredida con ácido por su madre cuando iba a declarar contra su padre quiere operarse de las graves quemaduras que sufre El 2 de octubre del 2000 la pesadilla que vivía María del Carmen Lojo por los continuos abusos sexuales de su padre se convirtió en un calvario. Ese día, la joven, dispuesta a terminar con su pasado, acudió a la Audiencia de Pontevedra buscando justicia. Iba a declarar contra su padre. En la escalera del edificio la esperaba su madre, quien, sin cruzar palabra, arrojó ácido al rostro de su hija. La melena impidió que se quedara ciega, pero no que sufriera graves quemaduras. La joven aún se recupera de las heridas.